Conoce a Evelin, la voz Mexicana de la fraternidad de Jon Carlo en Enviados

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

En Enviados, el reality de música católica producido por Aguas Claras Misión, estamos conociendo hermosas voces que anuncian al Señor a través de sus dones musicales. Evelin Toledo es una de los doce que conforman la comunidad, y que participa por la misión de grabar con Juan Delgado, el músico ganador del Latin Grammy al mejor álbum cristiano.

Evelin tiene 30 años, nació en Guadalajara y actualmente vive en  Veracruz, México, donde estudia la carrera de psicología y trabaja en el departamento de este área de la salud en la municipalidad de La Perla.

“Nací cantando”

Desde muy chica Evelin se recuerda cantando, desde festividades en la plaza, hasta actos en la escuela. Como muchos de los participantes de Enviados, nunca tuvo una formación musical formal, sino que todo lo aprendió de manera autodidacta, siguiendo y estando atenta a aquellos que saben. “Cuando yo escucho a una cantante y me gusta, digo, ¿cómo hace? A ver. Y empiezo imitándola para ver si me sale”, explica, “veo algo bueno, veo el talento del otro y soy de pegármele como sanguijuela, y le digo a ver cómo hiciste? Entonces de ese modo he ido aprendiendo en esto de la música”.

A los 12 años aprendió a tocar la guitarra impulsada por su anhelo de acompañar el canto con algo más. Además, sabe tocar la mandolina, se defiende en el teclado y está empezando a tocar la trompeta, atraída por el alegre sonido de este instrumento.

Siempre se vio dedicándose a la música, aunque desde un punto de vista secular. Hasta que a los 18 años en un retiro de evangelización que le cambió la vida, decidió que su enfoque, su objetivo de vida, iba a estar en evangelizar a través de la música. “Dios me dijo ‘no, no, no, te estás equivocando. No es para tí, mijita, es para mí. Y todo eso que tienes, pues es para que lo pongas a mi servicio’”.

Su devoción por Dios y su anhelo de dedicarse a la música la llevaron a estudiar… ¡psicología! Así es, comenzó a estudiar la carrera de psicología con el objetivo de tener las herramientas para ayudar mejor a las personas a través de su música.

Enviados: un anhelo de siempre

Fiel a su costumbre desde pequeña, Evelin no dudó ni dos segundos postularse al reality de música católica. Rigiéndose por una frase que le enseñó su mamá y que la acompaña desde siempre, “si es para mi bien, que me vaya bien, si es para mi mal, que me vaya mal”, decidió enviar su video. “Creo que voy cumpliendo con el objetivo. Soy católica, soy cantante, creo que me voy a inscribir”, pensó, aunque confiesa que vio tanto talento que nunca esperó seriamente estar entre los finalistas.

Hacía rato que soñaba con una posibilidad así. La integrante de la comunidad de los doce Enviados reconoce que siempre había querido participar en un reality como La Voz, pero desde su conversión más profunda, cuando se dio cuenta de que ella quería cantar para Dios y para las almas, había anhelado participar de un reality de música católica.

Evelin integra la fraternidad de Jon Carlo y fue elegida por el público para continuar hacia la semifinal, luego de interpretar Gloria Aleluya, de Celinés.

Esta alegre mujer mexicana nos cuenta que por más que no llegue a ganar, ella se siente ganadora, y muestra un profundo agradecimiento con todos aquellos que ponen su al servicio de Dios: “Dios cumple su propósito, es verdad, pero que la gente diga sí, ayuda a que los demás también alcancen sus metas y sus sueños y sus propósitos que tienen para servicio de Dios”.

Un mensaje para aquellos que quieren pero no se atreven

Hay algo que Evelin se dio cuenta a partir de todo lo vivido en el proceso de selección para formar parte de la comunidad de Enviados. Esta cantante se emociona al recordar cómo en una de las etapas, cuando sus conocidos enviaban videos diciendo el impacto que había tenido Dios a través del don musical de Evelin en sus vidas, cayó en la cuenta de todo lo que Dios había obrado a través de ella.

Yo siempre me veía en las grandes plataformas. Pero entendí algo. Que si tu deseo real es cantar para Dios, tú no necesitas cantar para miles de gentes. Tú necesitas un corazón dispuesto al servicio de Dios y si un alma se convierte por tu canto, ya ganaste”.

Consultada por qué le diría a aquellos que tienen ganas pero no se ven dedicándose enteramente a la música católica, Evelin es muy clara: “Que realmente consagren ese canto a Dios, porque Dios aunque sea en algo chico o en algo grande, te está utilizando como instrumento para que Él llegue a los corazones de los demás”.

Déjanos tu comentario